Japón registró el sábado por quinto día consecutivo temperaturas superiores a los 40 °C, calificadas oficialmente como "jornadas de calor cruel", con alertas por ola de calor afectando a varias regiones del país.
Según la cadena pública NHK y otros medios japoneses, esta ola de calor es la más prolongada desde que comenzaron los registros comparables en 2010.
En seis ciudades del centro de Japón, especialmente en las prefecturas de Aichi y Gifu, se superó el "kokushobi", un nuevo término que significa "jornada de calor cruel", según la Agencia Meteorológica de Japón (JMA).
Este vocablo fue creado en abril con el fin de llamar más la atención del público sobre las alertas por ola de calor, pero no implica ninguna acción oficial a nivel nacional.
Con alrededor de 1.300 decesos por calor por año, el país asiático se ha fijado el objetivo de reducir esta cifra a la mitad para 2030.
Según los científicos, el cambio climático provocado por el ser humano aumenta la frecuencia y la intensidad de los episodios de calor extremo en Japón y en otros lugares.
El jueves, 453 personas fueron hospitalizadas en la capital, Tokio, por problemas de salud relacionados con el calor. Se trata de una cifra récord desde que se iniciaron los registros, hace 16 años.
Japón vivió el año pasado el verano más caluroso jamás registrado.
Impacto humano: decesos y saturación hospitalaria
La gravedad de esta crisis climática se refleja en cifras alarmantes, con 14 fallecidos y 10.857 hospitalizados a nivel nacional en una sola semana. Ante un promedio anual de 1.300 decesos por altas temperaturas —una cifra que el país busca reducir a la mitad para 2030—, la saturación de los servicios de emergencia y la declaración de alertas en 41 prefecturas ponen de relieve el desafío crítico que representan estos episodios extremos para la salud pública japonesa.