Una joven de 17 años confesó haber ideado y pagado por el asesinato de su madre, una mujer de 53 años identificada como Ingrid del Carmen Barrera Rantul.
El hecho de sangre se dio el pasado domingo, en la comuna de Loncoche, en la región de La Araucanía, Chile, causando gran conmoción.
Madre fue golpeada y apuñalada
El cuerpo de Ingrid del Carmen fue hallado al interior de su domicilio, con múltiples heridas cortopunzantes y fracturas óseas, dando inicio a una investigación que luego dio un giro macabro.
Según informaron medios chilenos, como Teletrece, la hija de la víctima, su novio y otro amigo acudieron horas más tarde a las dependencias de la Fiscalía del Ministerio Público en Loncoche y confesaron haber planeado y ejecutado el crimen. Los tres son menores de edad, tienen 17 años.
De acuerdo con los antecedentes reunidos por las autoridades, la hija de la víctima coordinó la logística del ataque e incluso acordó el pago de 60 mil pesos chilenos (equivalentes a 67 dólares) para que el tercer involucrado (el amigo) lo perpetrara.
La víctima no aceptaba la relación amorosa
Las pesquisas indican que la adolescente reunió la suma de dinero en complicidad con su pareja sentimental, con el propósito explícito de financiar el asesinato.
Además se informó que, para ejecutar la acción, la joven facilitó el acceso al inmueble.
El fiscal regional, Roberto Garrido, detalló que el móvil del crimen se originó debido a que la madre se oponía a la relación amorosa que mantienen ambos jóvenes.
Con respecto a la dinámica del suceso, el fiscal Garrido explicó: "La motivación que está detrás de esta acción dice relación con conflictos familiares por una oposición de la víctima a la relación sentimental que tendría su hija con su pololo y todo esto determinó que, por una suma de dinero, un amigo del pololo de la hija fue quien ingresó hasta la vivienda, una vez que la hija de la víctima dejó abierta la ventana para ese efecto".
Proceso judicial por asesinato de madre
Se detalló que la Fiscalía formulará cargos diferenciados atendiendo al grado de parentesco y la ejecución material del homicidio calificado.
Las autoridades ministeriales confirmaron que el proceso judicial se guiará bajo la figura de autoría intelectual y material. "Se trata de un sicariato, las imputaciones que se pueden hacer en este caso dicen relación con el delito de homicidio calificado respecto de los dos varones adolescentes y de parricidio respecto de la hija de la víctima", precisó el persecutor a cargo del caso.
El tribunal correspondiente fijará los plazos de investigación para el esclarecimiento definitivo de las responsabilidades penales de los tres jóvenes.
Era la "princesa" de la casa
Según detalló 24 Horas, Ingrid era madre de tres hijos: uno de 32 años, otro de 28 y la menor de 17.
José Coronado Muñoz, esposo de la víctima, explicó al citado medio que ambos vivían junto a su hija adolescente, a quien describió como "su princesa", antes de que el caso diera un vuelco.