Una operación técnica de la poco habitual se desarrolla bajo una de las arterias más transitadas del norte de Guayaquil. A seis metros de profundidad, buzos especializados trabajan al interior de un colector de aguas lluvias ubicado bajo la avenida Narcisa de Jesús, con el objetivo de rehabilitar infraestructura estratégica para el sistema de drenaje pluvial de la ciudad.
La intervención, supervisada por la Empresa Pública Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil (EMAPAG EP), se ejecuta en un tramo de 80 metros del colector localizado a la altura de la cooperativa El Limonal y la ciudadela Brisas del Río. Los trabajos contemplan la rehabilitación de 40 juntas internas de una tubería de gran diámetro, considerada fundamental para evacuar las aguas lluvias en esta zona del norte porteño.
De acuerdo con la información oficial, la obra consiste en sellar las uniones internas de la tubería, cuyo diámetro alcanza los 2.000 milímetros. Esta estructura ha permanecido en funcionamiento durante cerca de dos décadas y soporta diariamente las cargas generadas por aproximadamente 130.000 vehículos que circulan por la avenida Narcisa de Jesús, una de las vías con mayor flujo vehicular de Guayaquil.
Las filtraciones detectadas obedecen principalmente al desgaste natural de la infraestructura. Por ello, las autoridades decidieron intervenir de manera preventiva para evitar deterioros mayores y garantizar el correcto funcionamiento del sistema de drenaje, especialmente ante futuras temporadas invernales.
Tecnología subterránea evita cierres y afectaciones al tránsito
Uno de los aspectos más relevantes de esta obra radica en la técnica utilizada. En lugar de romper la calzada y abrir zanjas sobre la superficie, EMAPAG optó por realizar las reparaciones desde el interior del colector mediante el ingreso de buzos especializados.
Según se informó gracias a esta metodología, los trabajos avanzan sin necesidad de cerrar carriles ni interrumpir la circulación vehicular en la avenida Narcisa de Jesús. Esta vía constituye un corredor estratégico para miles de conductores que diariamente se movilizan entre el norte, noroeste y otros sectores de la ciudad.
Además, la intervención subterránea minimiza el impacto sobre la movilidad urbana y reduce significativamente los costos sociales derivados de los congestionamientos vehiculares. Técnicas similares ya se han utilizado en otros proyectos de saneamiento en Guayaquil, priorizando soluciones que eviten excavaciones extensas y afectaciones a la ciudadanía.
Especialistas destacan que este tipo de procedimientos requiere estrictos protocolos de seguridad debido a las condiciones de trabajo dentro de estructuras confinadas. Los buzos desarrollan sus labores en espacios reducidos, con limitada visibilidad y bajo condiciones técnicas complejas, por lo que cada fase de la obra se ejecuta bajo permanente supervisión.
Inversión supera los USD 100 mil y beneficiará a 200.000 habitantes
La rehabilitación del colector representa una inversión municipal de USD 109.000 y contempla un plazo de ejecución de 60 días. Según EMAPAG, cerca de 200.000 personas se beneficiarán directamente con esta intervención.
Entre los beneficiarios constan los habitantes de urbanizaciones, cooperativas y sectores residenciales ubicados en las inmediaciones de la avenida Narcisa de Jesús, así como miles de conductores que utilizan diariamente esta arteria para desplazarse hacia sus lugares de trabajo, estudio o residencia.
Asimismo, la obra permitirá reducir el riesgo de futuras afectaciones asociadas a filtraciones, deterioro estructural y posibles fallas en el sistema de evacuación de aguas lluvias. La conservación oportuna de esta infraestructura resulta clave para mantener la capacidad hidráulica del colector y prevenir anegaciones durante episodios de precipitaciones intensas.
Las autoridades municipales han señalado que el mantenimiento preventivo y la rehabilitación de colectores forman parte de una estrategia integral orientada a fortalecer la resiliencia urbana frente a fenómenos climáticos cada vez más intensos.
Norte de Guayaquil concentra importantes obras sanitarias
La intervención bajo la avenida Narcisa de Jesús se suma a otras obras sanitarias que actualmente ejecutan el Municipio de Guayaquil, EMAPAG e Interagua en diferentes sectores del norte de la ciudad.
En abril de 2026, el Cabildo anunció la ejecución de proyectos orientados a reforzar el sistema de alcantarillado sanitario en zonas de alta demanda. Entre estos trabajos figura la instalación de nuevas tuberías y conexiones sanitarias en sectores cercanos a Los Vergeles, también ubicados en el eje de la avenida Narcisa de Jesús.
Estas intervenciones responden al acelerado crecimiento urbano registrado en el norte de Guayaquil durante los últimos años. El incremento poblacional y la expansión de urbanizaciones han elevado la demanda sobre las redes de alcantarillado y drenaje, haciendo necesaria la ampliación y modernización permanente de la infraestructura existente.
Paralelamente, EMAPAG desarrolla programas de mantenimiento preventivo en canales, sumideros y sistemas de evacuación de aguas lluvias. Según información oficial, más del 92 % de los canales de Guayaquil reciben actualmente mantenimiento periódico como parte de las acciones previas a cada temporada invernal.
