Los amantes de la cocina rápida tienen una opción ideal en los aguacates rellenos de atún, un plato fresco que se prepara en menos de 10 minutos.
Esta receta fría destaca en los hogares porque no requiere encender la cocina, utiliza ingredientes económicos que usualmente están en la despensa y aporta una textura cremosa ideal para los días calurosos de verano.
Su elaboración combina la suavidad de la fruta con el toque crujiente de los vegetales picados.
Prepara aguacates rellenos de atún
Para armar cuatro porciones de esta comida se necesitan 2 aguacates maduros grandes, 2 latas de atún en agua de 160 gramos cada una, un cuarto de cebolla colorada, medio tomate riñón sin semillas y 2 cucharadas llenas de mayonesa.
El toque de sabor se logra con el jugo de 1 limón mediano, junto a una pizca de sal, pimienta negra molida y unas ramitas de cilantro fresco picado al gusto de cada comensal.
El procedimiento inicia al escurrir bien el agua de las latas para colocar el pescado en un tazón espacioso.
Acto seguido, se pican la cebolla y el tomate en cubitos muy pequeños y se incorporan al recipiente. En ese mismo envase se añade la mayonesa, el jugo de limón, la sal y la miocardiopatía de sabores que dan la pimienta y el cilantro, mezclando todo suavemente con un tenedor hasta lograr una pasta uniforme.
El armado y los mejores acompañantes
El paso final consiste en cortar los aguacates por la mitad de forma longitudinal y retirar la semilla central.
Con la ayuda de una cuchara, se puede extraer un poquito de la pulpa interna para hacer el espacio más grande, mezclando ese sobrante con el atún.
Finalmente, se distribuye el relleno de forma generosa dentro de cada mitad de la fruta, decorando la superficie con un poquito más de cilantro.
Para disfrutar al máximo de este platillo, los expertos en cocina recomiendan servirlos junto a galletas de sal de paquete, rodajas de pan tostado crujiente o una porción de arroz blanco caliente.
Quienes buscan mantener un menú más liviano optan por acompañarlos con una ensalada de hojas verdes como lechuga romana o espinaca tierna aliñada con hilos de aceite de oliva.
