Preparar mermelada de fresa casera te permite disfrutar de un alimento fresco, económico y sin conservantes artificiales.
Esta preparación tradicional aprovecha la fruta de temporada, conservando su sabor dulzón y aroma original mediante un proceso térmico sencillo que combina fresas maduras, azúcar y zumo de limón.
Para elaborar esta receta clásica en la cocina de casa, se requieren los siguientes ingredientes con sus medidas exactas:
- 500 gramos de fresas frescas y maduras.
- 250 gramos de azúcar blanco o moreno.
- 1 cucharada de zumo de limón recién exprimido.
Paso a paso para preparar mermelada
El primer paso consiste en lavar muy bien las frutas con agua fría, retirar las hojas verdes y cortarlas en trozos pequeños o medianos, según la textura que se desee obtener.
A continuación, se colocan las frutas troceadas junto con el azúcar y el zumo de limón dentro de una olla o cacerola. Se deja reposar la mezcla durante 30 minutos a temperatura ambiente para que la fruta suelte sus jugos naturales.
Pasado el tiempo de reposo, se lleva la olla a fuego medio durante 25 a 30 minutos, removiendo constantemente con una cuchara de madera para evitar que se pegue al fondo.
Durante la cocción, las piezas de fruta se irán ablandando hasta deshacerse ligeramente. Para comprobar que la mermelada alcanzó su punto exacto, basta con colocar una pequeña gota sobre un plato frío; si no se desparrama con facilidad, significa que está lista para retirar del fuego.
Conservación y envasado adecuado
Una vez lista, la mezcla caliente se vierte dentro de frascos de vidrio previamente esterilizados, dejando un centímetro libre antes del borde.
Se cierran herméticamente y se dejan enfriar boca abajo para crear un sellado al vacío que garantizará la conservación de la mermelada por varios meses en la despensa o el refrigerador.

