A pocos días de entregar su corona, Nadia Mejía, Miss Universo Ecuador 2025, repasó en entrevista con diario Expreso los momentos más significativos de un año que, según contó, la transformó por completo.
La modelo ecuatoriana-estadounidense reconoció que este reinado le dejó aprendizajes profundos. Contó que su español mejoró notablemente y que aún se le eriza la piel al recordar todo lo vivido.
Año de crecimiento para Nadia Mejía y cariño de fans
Uno de los aspectos que más trabajó, según relató, fue su necesidad de complacer a los demás. "Aprendí que eso no siempre es posible y que tampoco está bien vivir de esa manera", expresó Nadia Mejía.
Añadió que comprendió que no tiene el control de todo y que, como Miss Universo Ecuador, entendió que nunca podrá agradarle a todo el mundo. "Si hay personas que son mis fans, lo agradezco y es muy bonito; y si otras no lo son, es algo que no puedo cambiar", indicó la joven, hija del reconocido rapero ecuatoriano Gerardo Mejía.
Entre los recuerdos más entrañables de su reinado, Mejía mencionó su viaje a Tailandia, donde vivió una experiencia que la marcó. Contó entre risas que se sintió como una celebridad al pasar por el aeropuerto de Guayaquil. "Sabía que tenía muchos fans, pero vivirlo en persona es completamente diferente. Ahí sentí de verdad el cariño de la gente", relató, calificando ese instante como uno que siempre recordará.
Críticas y redes sociales
La reina de belleza también habló sobre los desafíos que enfrentó lejos de las cámaras.
Confesó que sufrió por las críticas en redes sociales y que, tanto antes como durante su reinado, los comentarios negativos nunca faltaron. "Las palabras tienen poder... siempre habrá alguien en contra", dijo Nadia Mejía.
Explicó que antes esos mensajes le afectaban mucho porque buscaba complacer a todos, pero lamentó que algunas personas no logren ver que su intención siempre fue dar lo mejor por Ecuador, un país al que -según sus palabras- le pertenece su corazón.
Más conectada con sus raíces
Sobre cómo se siente hoy, Nadia Mejía fue enfática: se considera más ecuatoriana que nunca.
Recordó que a sus 15 años jamás imaginó que llegaría a ser Miss Universo Ecuador, y que este camino cambió su vida por completo.
Dijo sentirse más segura de sí misma y más conectada con las raíces de su padre, Gerardo Mejía. "Ahora siento que esta es mi gente... sí puedo decir que soy una nueva persona", confesó la modelo de 30 años.
Cierra etapa, sin arrepentimientos
Consultada sobre si volvería a competir en un certamen de belleza, la modelo fue clara: siente que esa etapa de su vida se cierra.
Recordó que su primer concurso fue a los 13 años y que hoy se siente plena, sin necesidad de una corona más. "Soy una reina porque creo que todas las mujeres lo somos, hijas de Dios", afirmó, agregando que disfrutó cada experiencia vivida.
De cara al futuro, Nadia Mejía adelantó que el modelaje y la música seguirán presentes en su vida, además de incursionar como presentadora. Señaló que este concurso le abrió muchas puertas y que la música será su nueva forma de conectar con la gente, ahora sin corona. También reveló un deseo personal: ser madre y, más adelante, abrir un restaurante.
Finalmente, Nadia Mejía dejó un mensaje para quien asuma el título de la próxima Miss Universo Ecuador.
Le pidió ser una reina auténtica, sin miedo a mostrar su historia y a conectar con la gente desde el corazón. "No necesitamos una reina perfecta, necesitamos una mujer comprometida, que trabaje y entienda el propósito de esta plataforma", expresó, deseando que la nueva soberana pueda convertirse en un ejemplo positivo para las nuevas generaciones.
