El arte y la cultura ecuatorianas están de luto tras confirmarse el fallecimiento de la primera actriz Livia Lidia Mora Mendoza, conocida artísticamente como Azucena Mora, a los 80 años de edad, este martes 14 de julio de 2026.
La noticia de su deceso fue corroborada a los medios de comunicación por su colega y compañera de elenco Prisca Bustamante, marcando la partida de una de las figuras más queridas de la televisión y el teatro popular ecuatoriano, cuyo talento unió a familias enteras a lo largo de cinco décadas de una prolífica y respetada trayectoria profesional.
Nacida en el cantón Milagro en 1945, pero radicada en Guayaquil, Mora forjó sus bases artísticas en la Escuela de Teatro de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Su carrera profesional experimentó un impulso decisivo en 1976 cuando, a los 32 años de edad, se integró al histórico grupo teatral El Juglar.
Azucena Mora era su reconocido nombre artístico
En esta agrupación, fundada junto a reconocidos creadores de la escena local como Oswaldo Segura y Lucho Aguirre, se desempeñó de manera multifacética como actriz, profesora y directora, sentando las bases metodológicas y prácticas del teatro de carácter popular en la región litoral del país.
Su gran notoriedad a nivel nacional se consolidó a través de la pantalla chica en la señal de Ecuavisa, cadena donde interpretó al recordado personaje de Petita Pacheco en la exitosa comedia costumbrista de los años noventa Tal para cual, compartiendo roles protagónicos junto a figuras de la televisión nacional como Mimo Cava y la propia Prisca Bustamante.
Su versatilidad actoral también le permitió destacar con éxito en otras producciones televisivas del medio, tales como las telenovelas y dramatizados Yo vendo unos ojos negros y El hombre de la casa.
A lo largo de su trayectoria recibió varios reconocimientos
Más allá de la pantalla, la artista milagreña mantuvo viva su pasión por las tablas mediante sus constantes colaboraciones artísticas con el colectivo escénico Gestus. Asimismo, se desempeñó laboralmente como servidora pública en el Ministerio de Cultura y Patrimonio.
Ante el deterioro de su estado de salud en los últimos meses, el Consejo Provincial de la Prefectura del Guayas organizó en su honor un emotivo homenaje en vida el pasado febrero de 2026, espacio donde estuvo acompañada de sus compañeros más cercanos de la actuación y de su hija, Ananí.
La relevante herencia artística de Azucena Mora fue reconocida de manera formal por los poderes del Estado. En enero de 2025, el pleno de la Asamblea Nacional de la República del Ecuador le rindió un solemne homenaje público en el que le otorgó una condecoración oficial por su invaluable y constante aporte al desarrollo de la cultura, la ciencia y la educación en Ecuador.
