Más de 50 parejas en Ecuador han optado por incluir a sus perros y gatos como testigos simbólicos de sus matrimonios civiles, luego de que el Registro Civil implementara desde mayo una modalidad que permite a las mascotas estampar la huella de una de sus patas en un acta conmemorativa. La iniciativa busca responder a las nuevas formas de integración familiar, sin modificar la validez jurídica del proceso matrimonial.
Una de las parejas que recurrió a esta alternativa fue la conformada por Diana Tupiza y Andrés Alquinga, quienes celebraron su matrimonio civil en Quito junto a Luna, una perrita de raza pequinés que dejó la huella de su pata en el certificado simbólico entregado por la institución.
La huella de la mascota no reemplaza la firma de los testigos legales ni tiene efectos jurídicos, ya que el documento oficial continúa siendo suscrito por los contrayentes y los testigos humanos exigidos por la normativa vigente.
Una iniciativa con valor simbólico
El Registro Civil explicó que la participación de perros y gatos forma parte de una iniciativa denominada matrimonio "pet friendly", que permite a las mascotas acompañar la ceremonia y formar parte del recuerdo mediante una huella en un acta simbólica.
Para acceder a esta modalidad, los propietarios deben cumplir requisitos establecidos por la institución, entre ellos llevar un kit de limpieza y garantizar que el animal tenga un comportamiento adecuado para permanecer durante la ceremonia.
En el documento conmemorativo entregado a las parejas aparece la leyenda "Acta simbólica de matrimonio" junto al espacio destinado para la "huella de tu amigo peludito", diferenciándolo del acta oficial que tiene validez legal.
Ecuador incorpora esta modalidad
El director del Registro Civil, Ottón Rivadeneira, señaló que la iniciativa responde a las nuevas dinámicas familiares y busca ofrecer servicios acordes con las expectativas de la ciudadanía.
Según datos del último censo citados por la institución, Ecuador registra aproximadamente 7,6 millones de perros y gatos como animales de compañía, una cifra superior a la población de niños de hasta 12 años en el país.
Aunque en algunos países de América Latina se han conocido casos aislados de mascotas presentes en ceremonias matrimoniales, Ecuador se encuentra entre los primeros de la región en institucionalizar esta práctica como parte de los servicios del Registro Civil, manteniendo siempre el carácter simbólico de la participación de los animales.
