La designación del nuevo Fiscal General del Estado de Ecuador atraviesa uno de sus momentos más complejos. El concurso público impulsado por el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) registra retrasos, desacuerdos políticos y cambios administrativos que impiden concretar la elección dentro de los plazos inicialmente previstos.

El proceso, que arrancó en enero de 2026 con la conformación de una comisión ciudadana encargada de llevar adelante el concurso, avanza entre cuestionamientos sobre su integración y dificultades para adoptar resoluciones clave. Como resultado, la elección del nuevo Fiscal General del Estado permanece sin una fecha definitiva.

Concurso para Fiscal General del Estado supera el plazo previsto

La normativa vigente establece un periodo fijo para desarrollar los concursos de designación de autoridades. Sin embargo, el pasado 20 de junio se cumplieron cuatro meses desde la convocatoria oficial a postulantes sin que el CPCCS logre completar las etapas previstas.

Durante los últimos meses, la comisión ciudadana enfrentó renuncias, reemplazos y observaciones relacionadas con algunos de sus integrantes. Además, las diferencias internas dentro del organismo complicaron la aprobación de informes y decisiones necesarias para avanzar en el cronograma.

El retraso no responde a acciones judiciales que hayan suspendido el proceso. Por el contrario, las demoras se originan en desacuerdos administrativos y políticos que mantienen bloqueadas varias resoluciones pendientes.

Cambios de cronograma extienden la designación

Una de las decisiones más controvertidas consistió en modificar la forma de contabilizar los plazos del concurso. La comisión resolvió que el tiempo no debía contarse desde la posesión de los comisionados, sino desde la convocatoria pública para recibir postulaciones.

Bajo esa interpretación, el organismo planteó una actualización del calendario que proyecta la elección del próximo Fiscal General del Estado entre el 23 y el 25 de octubre de 2026.

Los comisionados argumentan que existen contradicciones entre los reglamentos aplicables al proceso. Según su criterio, las distintas fases del concurso requieren más tiempo del contemplado originalmente, incluso considerando una eventual prórroga.

Informe de méritos divide posiciones en el CPCCS

El concurso recibió 75 postulaciones. Tras la verificación de requisitos legales, 28 aspirantes avanzaron a la etapa de méritos, que representa 50 puntos dentro de la calificación total.

Posteriormente, varios participantes solicitaron revisiones de sus puntajes. La comisión aceptó parte de esos pedidos y modificó algunas calificaciones, situación que derivó en un informe final que todavía no obtiene el respaldo suficiente dentro del pleno del CPCCS.

La falta de consensos quedó en evidencia durante una sesión en la que el informe no alcanzó los votos necesarios para su aprobación. Esta situación impide que el proceso avance hacia la fase de impugnación ciudadana y otras etapas posteriores.

Renuncias y cambios políticos marcan el proceso

La reciente renuncia del consejero Roberto Gilbert abrió un nuevo escenario dentro del organismo. Ahora corresponde a la Asamblea Nacional definir quién ocupará esa vacante y si la nueva integración modificará las correlaciones de fuerzas dentro del pleno.

Mientras tanto, el concurso para elegir al Fiscal General del Estado continúa a la espera de decisiones pendientes que permitan retomar el cronograma. La ausencia de acuerdos mantiene paralizado uno de los procesos institucionales más importantes del año.

Según el informe de méritos, los mejores puntuados son Daniella Camacho, Inés Romero y Carlos Alarcón. Entre los aspirantes también figura José de la Gasca, ubicado dentro de los primeros puestos del listado preliminar.

Mauricio Alarcón, director de la Fundación Ciudadanía y Desarrollo e integrante de la veeduría independiente del concurso, advirtió que los retrasos podrían extender aún más la designación de la nueva autoridad.

"Según los cronogramas aprobados por la comisión ciudadana, en pocas semanas deberíamos tener una autoridad definitiva y titular en la Fiscalía, pero, al paso que va, ni en este último trimestre del año se cumplirá. Hay que vigilar lo que está sucediendo en el Consejo porque podría ser una movida política. Esta es una razón más por la que esta institución no tiene credibilidad y rechazo ciudadano", dijo Alarcón.

Con este escenario, la elección del próximo Fiscal General del Estado permanece en suspenso mientras el CPCCS intenta resolver las diferencias internas que frenan el avance del concurso.