Lo que comenzó como una jornada habitual terminó convertido en momentos de tensión para un abogado en Babahoyo, provincia de Los Ríos. El profesional denunció haber sido víctima de una presunta extorsión ejecutada por sujetos que, según las investigaciones, operaban desde una cárcel de Manabí.
El primer acercamiento ocurrió cuando un hombre en motocicleta llegó hasta el establecimiento comercial exigiendo el número telefónico personal de la víctima. Ante la negativa del abogado, el sospechoso anotó el número de atención al cliente que permanecía visible en el local y se retiró del sitio.
Extorsión en Babahoyo escaló con amenazas de muerte
La situación se agravó apenas una hora después. Una motocicleta Pulsar negra, con dos ocupantes, llegó nuevamente al negocio.
Según la denuncia, los sujetos obligaron al propietario a responder una videollamada bajo amenazas. Al otro lado de la pantalla apareció un hombre que se identificó como alias "La Z".
El individuo exigió el pago inmediato de 1.500 dólares a cambio de no atentar contra la vida de la víctima ni la de sus trabajadores.
La advertencia fue directa. Si el dinero no era entregado a su regreso, harían explotar el establecimiento comercial.
Pese al temor generado por las amenazas, el abogado decidió denunciar el caso ante las autoridades. Esa acción permitió activar de inmediato los protocolos especializados de investigación de la Unidad Antisecuestros y Extorsión (Unase).
Operativos en Babahoyo y Manabí dejaron detenidos
Tras recibir la alerta, los equipos policiales desplegaron operativos simultáneos en las provincias de Los Ríos y Manabí.
El primer procedimiento se ejecutó en pleno centro de Babahoyo, donde agentes interceptaron a los primeros sospechosos relacionados con el caso.
Posteriormente, las investigaciones condujeron a los uniformados hasta la localidad de Pueblo Nuevo, en Manabí, donde se realizó una segunda intervención policial.
Como resultado del operativo, las autoridades capturaron en flagrancia a dos ciudadanos ecuatorianos identificados como Juan C., de 18 años, y Adrián Z., de 23.
La Policía informó que Adrián Z. registra antecedentes por robo y por tenencia y porte de armas. Durante el procedimiento, los agentes decomisaron dos teléfonos celulares, la motocicleta utilizada presuntamente en la extorsión y 40 dólares en efectivo.
Extorsiones mantienen preocupación en Babahoyo
De acuerdo con las investigaciones preliminares, el presunto mentalizador de la extorsión sería una persona privada de libertad recluida en el Centro de Privación de Libertad El Rodeo, en Manabí.
Según las indagaciones policiales, desde el interior de la cárcel coordinaba llamadas, amenazas y acciones ejecutadas por colaboradores en territorio.
El caso refleja una modalidad delictiva que se ha expandido en distintas ciudades ecuatorianas, donde grupos criminales utilizan llamadas, videollamadas y amenazas explosivas para intimidar a comerciantes y profesionales.
En varias provincias de la Costa ecuatoriana, las autoridades han reforzado operativos contra redes de extorsión debido al incremento de denuncias registradas durante los últimos años.
Habitantes y comerciantes de Babahoyo han solicitado mayores controles y vigilancia policial para evitar que este tipo de delitos continúe afectando la seguridad y las actividades económicas locales.
Mientras tanto, los dos detenidos fueron puestos a órdenes de las autoridades judiciales competentes para determinar su situación legal dentro del proceso investigativo.
