Durante la madrugada del 9 de julio de 2026, la Dirección Nacional de Investigación Antidrogas llevó a cabo una operación de alto impacto llamada "Gran Fénix 0043 - Azkaban", con el objetivo de desmantelar una supuesta red criminal asociada al tráfico internacional de drogas. Este operativo simultáneo se realizó en diversos puntos de Guayaquil, Daule, El Oro, Esmeraldas y Azuay, además de varios centros de privación de libertad.
La acción policial resultó en la captura de 18 personas presuntamente vinculadas a la organización, diez de las cuales fueron detenidas en Guayaquil, una en Quito y siete ya se hallaban en distintos centros penitenciarios ubicados en Guayaquil y Esmeraldas.
Según la investigación iniciada en 2019, la banda mantenía lazos con grupos criminales internacionales procedentes de Albania y Polonia, dedicados al tráfico de sustancias ilícitas hacia distintos países europeos. La pesquisa se benefició de la cooperación con Europol y de mecanismos de asistencia penal internacional, lo que permitió conectar a esta red con siete eventos entre 2020 y 2021 que culminaron en la incautación de unas 7,5 toneladas de cocaína, estimando una afectación de 225 millones de dólares para el crimen organizado.
Modo de operación identificado
Las autoridades establecieron que la organización controlaba todas las fases del delito: desde la producción, transporte y almacenamiento del alcaloide en la frontera con Colombia hasta la contaminación de contenedores de exportación con productos legales como banano, café, madera y enlatados. Estos contenedores salían principalmente desde los puertos ecuatorianos rumbo a Europa.
Detenidos relevantes y roles dentro de la organización
Entre los capturados destaca Daci Pellumb, ciudadano albanés-ecuatoriano de interés penal estratégico. La Policía lo señala como intermediario y coordinador clave entre los cabecillas en Europa y los operadores en Ecuador. De igual modo, se identificó como un objetivo prioritario a Jakimiec Tomasz, polaco-ecuatoriano, quien tenía una alerta roja de INTERPOL por cargos similares y fue arrestado en junio en Santa Elena.
El resto de los detenidos, todos ecuatorianos, presentan antecedentes por delitos como tráfico ilícito, robo, ingreso de artículos prohibidos en cárceles y delincuencia organizada.
Indicios y pruebas recopiladas
Durante los allanamientos, los agentes confiscaron 14 celulares, dispositivos electrónicos y otros elementos relevantes para la investigación, todos ingresados debidamente en cadena de custodia para peritajes ulteriores.
Cooperación internacional reforzada
El comandante de la Zona 8, GraD. Walter Villarroel Trujillo, enfatizó que la función de los principales detenidos consistía en coordinar la logística criminal, gestionando el traslado y la contaminación de los contenedores con droga que tenía como destino mercados europeos. Agregó que la operación reafirma el compromiso de la Policía Nacional del Ecuador con el combate frontal al crimen organizado, priorizando la cooperación internacional y la investigación especializada para mermar las estructuras del narcotráfico y proteger la seguridad ciudadana y la economía lícita del país.
