Un adolescente de 15 años fue aprehendido el jueves en una unidad educativa de Santo Domingo de los Tsáchilas, luego de que agentes de la Policía Nacional hallaran una sustancia que, tras las pruebas realizadas por Antinarcóticos, fue identificada como cocaína. El estudiante portaba 7 gramos de droga, según el parte policial del procedimiento.

La actuación comenzó durante un recorrido de control dentro del plantel. La inspectora de la institución informó a la Policía que observó al estudiante con una conducta inusual y nerviosa. Según su versión, el adolescente guardó una sustancia en su mochila.

Ante esta situación, la inspectora pidió al estudiante que ingresara a la oficina del Departamento de Consejería Estudiantil, conocido como DECE. También solicitó la presencia de los representantes legales del menor de edad antes de que avanzara el procedimiento.

Hallazgo en la mochila del estudiante

Los policías acudieron a la unidad educativa y realizaron un registro de la mochila del adolescente. En uno de los bolsillos encontraron dos tubos de vidrio transparentes, con base de color naranja y tapas cubiertas con cinta transparente.

Dentro de los recipientes había una sustancia de color beige. En ese momento, los agentes la consideraron una sustancia sujeta a fiscalización de forma presuntiva. Por ello, coordinaron el caso con personal de la Dirección Nacional de Policía Especializada para Niños, Niñas y Adolescentes, Dinapen.

Después, los uniformados trasladaron al adolescente hasta la Unidad Judicial para continuar con las diligencias. El fiscal de turno dispuso que la sustancia fuera enviada a la Unidad de Antinarcóticos de Santo Domingo de los Tsáchilas.

Los agentes realizaron las pruebas de identificación correspondientes. El informe policial determinó que la sustancia era cocaína, con un peso de 7 gramos. La droga quedó ingresada en las bodegas de Antinarcóticos de la provincia bajo cadena de custodia.

Fiscal dispuso continuidad del procedimiento

La Fiscalía ordenó que el adolescente fuera puesto a órdenes de la autoridad judicial competente, que deberá resolver su situación jurídica. La Policía calificó el hecho como una presunta infracción flagrante por tenencia de droga. Los uniformados informaron al adolescente sobre sus derechos constitucionales. El procedimiento se realizó en presencia de sus padres, con un lenguaje claro y adecuado para su edad, de acuerdo con el reporte policial.

Luego, el menor de edad fue llevado al departamento médico para una valoración. Tras ese paso, permaneció bajo resguardo en la sala de la Unidad Judicial, a la espera de la audiencia de calificación de flagrancia. La Policía Nacional no difundió el nombre del adolescente ni el de la unidad educativa. La normativa ecuatoriana protege la identidad de niños, niñas y adolescentes involucrados en procesos judiciales.

El caso se suma a los controles que ejecutan las autoridades en espacios educativos de Santo Domingo de los Tsáchilas. La investigación seguirá bajo dirección de Fiscalía, mientras la autoridad judicial define las medidas que correspondan en este caso de presunta tenencia de droga.