El Municipio de Guayaquil dio inicio esta semana al soterramiento de cables de telecomunicaciones en Urdesa Central. Esta intervención marca una transformación urbana clave en uno de los sectores residenciales más tradicionales del norte de la ciudad. La obra, con una inversión de USD 3.9 millones, comenzó en la calle Alfredo Pareja Diezcanseco y avanza por fases planificadas.

Las autoridades buscan eliminar la contaminación visual causada por los conocidos "tallarines" aéreos. Además, el proyecto refuerza la seguridad y el carácter residencial de la zona, que supera las siete décadas de historia. Durante los trabajos excavarán aceras para instalar ductos subterráneos y luego repondrán el pavimento peatonal.

El Municipio asegura que no habrá interrupciones en servicios eléctricos ni de telecomunicaciones durante la ejecución. De esta manera, los residentes mantienen su rutina normal. Ocho compañías operadoras ya firmaron compromisos para trasladar sus cables a los nuevos ductos una vez lista la infraestructura. Por lo tanto, la coordinación entre el cabildo y las empresas garantiza un proceso ordenado.

Fases de intervención del soterramiento en Urdesa

La primera fase se extenderá hasta septiembre de 2026 y cubrirá dos cuadrantes entre la avenida Víctor Emilio Estrada y el ramal del Estero Salado. A diferencia de proyectos anteriores, esta intervención abarca toda la ciudadela, no solo vías principales. El plan divide el área en siete micropólígonos que incluyen más de 45 calles, como Acacias, Bálsamos Norte, Ébanos y Jorge Pérez Concha.

Según las estimaciones del municipio de Guayaquil, los frentes de obra avanzarán cuadra por cuadra, con un máximo de 15 días por cada una. El proyecto completa un año de duración estimada. Alberto Falconí, director subrogante de Obras Públicas del Municipio, explicó que el 80% de las intervenciones ocurren en aceras.

Además, el cabildo colocará tuberías, pozos de revisión y bases para equipos. Una vez soterrada la infraestructura, las operadoras retirarán cables aéreos acumulados que generan contaminación visual extrema en Urdesa Central.

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Soterramiento de cables en Urdesa Central - Municipio de Guayaquil

La problemática de los "tallarines" y su impacto

Los Mororadores denuncian que los "tallarines" cuelgan bajos, tocan ventanas o vehículos y representan peligros eléctricos. Por ejemplo, Abigail López, vecina de la calle Costanera, convivió más de 15 años con esta maraña que creció durante la pandemia por las instalaciones de internet. Ella teme accidentes si los cables tienen electricidad.

De igual forma, Luz Marina Castro menciona que motorizados se enredan y caen pedazos que asustan a peatones. Gloria Barberán expresa el deseo común: "Queremos ver el cielo sin cables que tocan las casas". Los postes se inclinan por el peso de nudos acumulados. Además, las empresas instalan nuevos cables, pero rara vez retiran los viejos.

Ana Luis Fiallos, moradora del sector, aplaude la iniciativa: "Me parece muy buena. Esto debió hacerse hace tiempo. Más allá de la estética, reduce el peligro de tantos cables". . Por ello, los vecinos esperan no solo belleza, sino mayor seguridad peatonal y vehicular.

Antecedentes y contexto histórico de Urdesa Central

Urdesa Central surgió hace más de 70 años como una ciudadela residencial emblemática de Guayaquil. Sus calles arboladas y su ubicación norteña la convirtieron en referente urbano. Sin embargo, el crecimiento desordenado de telecomunicaciones afectó su ornato. El Municipio reconoce que el cableado aéreo altera el carácter residencial y genera riesgos innecesarios.

Este proyecto forma parte de un plan integral de recuperación. Previamente, el cabildo reconstruyó 15 peatonales y ocho escalinatas en Lomas de Urdesa. Además, construyó dos canchas de pádel y una Estación de Acción Segura. Estas obras mejoraron el espacio público y la calidad de vida. En paralelo, colaboran con la ESPOL en levantamientos técnicos para regular usos residenciales y comerciales.

Para 2026, el Municipio prevé iniciar la renovación urbanística de la avenida Víctor Emilio Estrada. Esta vía principal conecta el sector y recibirá mejoras integrales. De esta forma, Urdesa consolida su transformación. El soterramiento contribuye a metas nacionales del Ministerio de Telecomunicaciones para reducir cables aéreos en ciudades grandes.

Beneficios esperados y próximos pasos

El soterramiento ordenará el tendido aéreo y mejorará el entorno urbano. Además, eliminará riesgos como caídas de cables o interrupciones por peso excesivo, señala el Municipio de Guayaquil.

Los residentes aspiran a ganar vistas despejadas y un ambiente más seguro, sin el riesgo por el exceso de cableado aéreo en ciertos tramos de Urdesa. 

El Municipio informa a la ciudadanía mediante recorridos, volantes y sus plataformas digitales. Los vecinos pueden reportar inquietudes sobre rampas, agua o cobros irregulares. El avance cuadra por cuadra minimiza molestias.