El pasado 28 de enero de 2026, Maluma celebró sus 32 años en un momento muy distinto al que suelen vivir las grandes estrellas del género urbano. Sin anunciar discos ni giras, el artista colombiano llegó a su cumpleaños con una conquista más íntima: aprender a hablar abiertamente sobre ansiedad, depresión y vulnerabilidad, dejando de lado la imagen del artista que "lo tiene todo".
Un cumpleaños marcado por la introspección
Ese aniversario encontró a Maluma en pleno proceso de redefinición personal. La llegada de su hija Paris, en marzo de 2024, marcó un antes y un después en su vida emocional, llevándolo a cuestionarse, mirarse hacia adentro y compartir con el público un proceso que durante mucho tiempo permaneció en silencio.
En diciembre de 2025, el cantante lanzó el podcast Las cosas como son, un espacio donde habló sin filtros sobre lo que vivía lejos de los escenarios. Con el cierre de su primera temporada y la confirmación de una segunda entrega, esas confesiones cobraron mayor relevancia en estos días.
La ansiedad y la depresión detrás del éxito
A finales de 2025, Maluma reconoció públicamente que atravesaba episodios de ansiedad y depresión. Según relató en distintas entrevistas, estas emociones se intensificaron tras convertirse en padre, dando paso a una etapa que describió como una "montaña rusa emocional".
No se trataba de una tristeza profunda, sino de una sensación constante de angustia, miedo y vacío que no lograba explicar. Mientras su pareja vivía la maternidad con serenidad, él sentía que algo dentro suyo no estaba bien, de acuerdo con declaraciones recogidas por medios internacionales.
Cuando el cuerpo y la mente pidieron ayuda
En un inicio, el intérprete intentó continuar con su rutina habitual, aferrándose al trabajo y a la vida social como una forma de evasión. Sin embargo, su cuerpo y su mente comenzaron a enviar señales claras de que necesitaba detenerse.
Sobre este tipo de procesos, la psicoterapeuta Alexandra Santiana explicó que la maternidad y la paternidad suelen confrontar a las personas con sus propias vulnerabilidades. "No es que aparezcan problemas nuevos, sino que salen a la superficie aspectos internos que no habían sido trabajados", señaló.
Buscar ayuda y cambiar el rumbo
Según recogió el diario La Opinión, Maluma confesó que durante años evitó enfrentar lo que sentía, refugiándose en fiestas, alcohol y distracciones constantes. Creía que mantenerse ocupado era suficiente.
Esa percepción cambió cuando la ansiedad dejó de ser manejable. Fue entonces cuando decidió buscar ayuda profesional, iniciar terapia y apoyarse en su círculo cercano. A partir de ahí, transformó su estilo de vida: menos ruido, más calma y un enfoque claro en su bienestar emocional.
Santiana añadió que, aunque la ansiedad y la depresión se manifestaron de forma similar en hombres y mujeres, muchos hombres tendieron a ocultarlas por miedo al estigma, algo que figuras públicas como Maluma comenzaron a visibilizar.
El respaldo de J Balvin y la reacción del público
En medio de este nuevo capítulo, Maluma recibió una emotiva dedicatoria de J Balvin, su amigo de años y colega en la industria musical. A través de Instagram, el intérprete de Rojo celebró los 32 años de Maluma destacando no solo su éxito, sino su crecimiento personal.
"Nada me hace más feliz que verte pleno, con tu familia, maduro y hecho todo un caballero", escribió J Balvin, quien también resaltó la calidad humana del cantante y su importancia como referente para Colombia y Latinoamérica.
El mensaje cerró con el humor característico del artista, haciendo alusión a las comparaciones físicas que suelen hacer los fanáticos entre ambos, lo que generó una avalancha de comentarios positivos.
Un referente más allá de la música
Las reacciones en redes sociales no se hicieron esperar. Miles de usuarios aplaudieron la amistad entre ambos artistas y celebraron que figuras del género urbano hablaran abiertamente sobre salud mental, crecimiento personal y apoyo mutuo.
Con 32 años recién cumplidos, Maluma se consolidó no solo como una estrella de la música, sino como una voz que puso sobre la mesa conversaciones necesarias, demostrando que el éxito también implicó aprender a pedir ayuda y mostrarse humano.