Un sismo de magnitud 4,1 ocurrió a las 20h42 de este lunes 8 de junio de 2026 frente a las costas de la provincia de Guayas, informó el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional (IG-EPN). El evento fue localizado a 15,74 kilómetros de Playas y tuvo una profundidad de 33 kilómetros.
Este movimiento telúrico se produjo horas después de otro sismo de magnitud 4,1 registrado a las 11h03 frente a las costas de Bahía de Caráquez, en Manabí, sin que hasta el momento se reporten personas heridas ni daños materiales en ninguno de los dos eventos.
Ecuador se encuentra dentro del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta. Esta condición provoca que el país experimente movimientos telúricos de diversa intensidad a lo largo del año.
Características del evento sísmico
Según la información difundida por el IG-EPN, la magnitud calculada para este movimiento fue de 4,1 grados, considerada moderada dentro de la escala utilizada para medir terremotos y temblores.
La profundidad del evento fue estimada en 33 kilómetros, un factor que influye en la percepción del sismo por parte de la población. Los movimientos con profundidades intermedias pueden sentirse en varias localidades cercanas al epicentro.
Hasta el momento de la emisión del reporte técnico, las autoridades no informaron sobre personas heridas ni daños materiales asociados al evento.
Monitoreo permanente
El Instituto Geofísico mantiene vigilancia continua sobre la actividad sísmica del país mediante una red de estaciones de monitoreo distribuidas en distintas provincias.
Las autoridades recomiendan a la ciudadanía mantenerse informada a través de canales oficiales y seguir las medidas de prevención establecidas para eventos sísmicos.
Guayas y otras provincias de la Costa ecuatoriana registran periódicamente movimientos telúricos debido a la interacción de las placas tectónicas de Nazca y Sudamericana, fenómeno responsable de gran parte de la actividad sísmica en Ecuador.
Los reportes técnicos emitidos por el IG-EPN permiten conocer en tiempo real la magnitud, ubicación y profundidad de los eventos registrados, contribuyendo al seguimiento científico de la actividad geológica nacional.
