El Concejo Municipal de Santo Domingo enfrenta un debate sensible: la permanencia de homenajes públicos a una figura eclesiástica involucrada en denuncias de abuso sexual. La concejal Liana Silva calificó como "no ético ni moral" mantener reconocimientos a Emilio Lorenzo Stehle, exobispo del cantón. Sostuvo que hoy existe documentación que ratifica los hechos denunciados, información que no era conocida por la ciudadanía cuando se otorgaron los homenajes.
Silva afirmó que el Concejo Municipal tiene la responsabilidad de modificar ordenanzas vigentes. En particular, mencionó la normativa que regula las condecoraciones otorgadas durante las fiestas de cantonización y la ordenanza de nomenclatura urbana que permitió que una avenida lleve el nombre de quien fuera el primer obispo del cantón. Anunció que desde su concejalía impulsará reformas legales junto con organizaciones de mujeres para eliminar estos reconocimientos.
Impacto social y exigencias ciudadanas
Teresa Bolaños, representante del colectivo Mujeres por el Cambio, señaló que la ciudadanía enfrenta un impacto emocional al conocer hechos que eran desconocidos. Afirmó que ninguna obra social ni ayuda comunitaria justifica una agresión sexual ni borra el daño causado a las víctimas. Indicó que solicitarán al Ministerio de Educación el cambio de nombre de la unidad educativa que lleva el nombre del exobispo.
Las organizaciones de mujeres también plantearon la necesidad de impulsar medidas de reparación simbólica. Estas acciones buscan reconocer a las víctimas y revisar la forma en que la ciudad construye su memoria pública.
Un estudio publicado en 2022 por la Conferencia Episcopal de Alemania, recoge testimonios de abusos sexuales cometidos por miembros de la Iglesia. En ese documento se menciona el caso del exobispo Emilio Lorenzo Stehle.
¿Quién era el exobispo de Santo Domingo?
Emilio Lorenzo Stehle fue nombrado primer obispo de Santo Domingo en 1987 y permaneció en funciones hasta 2002, cuando regresó a Alemania. En su país de origen existían denuncias desde 2002 y 2003, que se profundizaron a partir de 2005. Ese año, la Iglesia alemana dispuso que Stehle tuviera prohibida toda actividad pastoral, tras el reconocimiento de la existencia de víctimas.
Esta información no fue conocida en Santo Domingo durante años. Eso permitió que se mantuvieran homenajes como un monumento, una avenida, una unidad educativa y una condecoración municipal con su nombre. Las organizaciones sociales sostienen que estos reconocimientos deben ser revisados a la luz de la nueva información.
El estudio también señala que Stehle ocupó desde los años 60 cargos de relevancia en Alemania. Entre ellos, fue coordinador de sacerdotes misioneros en América Latina y director de la organización Adveniat, que administra fondos para proyectos sociales en la región. Desde esas funciones, habría tenido influencia en el envío de sacerdotes a América Latina, incluyendo religiosos investigados en Europa.
Ulrike Bay, sobrina del sacerdote alemán confirmó la existencia del informe y aseguró que fue abusada por el sacerdote. Ella aseguró que conocía el lado oscuro de su tío, pero que le costó mucho tiempo poder hablar del tema.
En Santo Domingo, Emilio Lorenzo Stehle fue reconocido por impulsar obras como la Universidad Católica y el puente sobre el río Toachi.